Corazón roto
Ayer Suz me regaló esta rosa, cosa que me emociono mucho, porque por alguna extraña razón a mi nunca me regalan flores.
Nadie.
Ni media puta flor.
Y me encantan.
Llegué y la puse en mi mini-florero favorito, en medio de la sala.
Mismo lugar donde por la tarde, me toco escuchar una historia que desconocía.
“Una acerca de una amiga querida, que sin yo sospecharlo, me hizo una gachez, de esas que es mejor dejar sin nombre”
Me tarde un rato en que me cayera el putazo de dolor,
cosa extremadamente extraña, (yo soy de sentirlo todo en chinga),
pero nomás llegó la noche,
se dejó venir la ola, y me revolcó completa.
Llore mucho,
sentí ese dolor de decepción,
ese que ya no te esperas, cuando “eres grande”,
que se lleva por patas muchas de las cosas en las que crees,
Y es que si uno deja de creer en la gente que quiere – a estas alturas de nuestra vida – que nos quedaría…
Me desperté triste y temprano,
me senté con mi café en la sala, vi mi rosa intacta y me levanto el ánimo.
Pensé que no todo se puede teñir de decepción, por una sola persona.
Va a doler un rato más,
Pero tengo todavía mucho que agradecerle a la vida.
Como por ejemplo, que me hayan regalado ayer mi rosa,
y que siga estando viva.
(Con y sin metáfora)
Gracias @smartinezostos