Endorfinas

Estas cabronas endorfinas, son las que me mantienen un poco más sana la cabeza,
y me parece muy cursi decirlo, pero lo diré,
también sana del alma.
Me siento y sentiré eternamente agradecida por este fenómeno de #covid
El mega-boom de clases en formatos digitales, que lograron en cuestión de nada,
convertirse en A THING.
Esa si fue innovación y no mamadas.
Desde inicios del 2020 todos conectados – a una clase u otra – para escapar del encierro, en todos los países, de todas las edades, fans de low impact, fans de highimpact, fans de yoga purista, fans de yoga-charlatana, fans de cross fit, fans de solo fit… hay de todo, para todos.

Y cada persona ejercitándose desde casa, fabricando endorfinas, para no tener que mandar a todos sus co-habitantes, a la chingada.
Arrancar como me cuesta.
Empezar el calentamiento es un suplicio, pero a la primera gota de sudor me siento ready to kill.
Y siempre dije que ejercitar sola no era lo mío. Pero ahora lo es.
Me regaño a mi misma cuando me rindo, cambio ejercicios cuando me da la gana, modifico los brincos por mi pie malo, hago más sentadillas de las que me piden – en fin – soy una rebelde.
Siempre disfruté mucho de mis clases en vivo, tengo amigas entrañables que conocí en Sersana Condesa. Luego tembló, se rompió mi casa y me fui a Polanco y en ese estudio hay amigas también – y luego hay de “las otras” – las que se filman, que se sacan selfies a media clase y que ponen su puto celular estorbando el camino de mis burpees.
Eso también lo extraño.
Porque sudar, reír con amigas y mentar madres – en la misma hora de clase – es priceless.
Pero mientras tanto, ya sé que necesito esta hora por las mañanas, para estar en paz,
para aguantar a los seres queridos,
para concentrarme en la casa-ofcina,
y para arrancar como motor de coche caro,
cada día de esta “nueva vida”.
@ajsersana adoro tener mi caja (y tú en mi vida).
Mis respetos por lo que han logrado las dos @letysersana – y siguen logrando – en @sersanamethod
son unas chingonas,
pero eso ya se sabia.
❤ ❤